BUENOS AIRES.- Los dardos apuntaban a Hugo Moyano, pero no fue él quien le contestó a la Presidenta, sino los dirigentes sindicales "de su palo" Jorge Lobais y Julio Piumato. "Está nerviosa", dijo uno. "Los que se borran son los políticos, no los gremialistas", añadió otro.
Ayer, durante un acto en la Casa de Gobierno, la mandataria dijo: "Uno tiene rabia por las cosas que escucha, no por mí, por lo que les pueda pasar a los demás si no hay sensatez; porque los dirigentes sindicales se van a sus casas y nunca son pobres. Los trabajadores son los que se quedan en la calle".
Piumato, secretario de Derechos Humanos de la CGT y titular del sindicato de los empleados judiciales, no tardó en responder. "Rabia da que se olviden de los que no pueden tener un techo propio a pesar de tener un trabajo, de los que no llegan al salario mínimo vital y móvil, de los que están precarizados, no solo en la actividad privada sino (en los sectores) que tendrían que dar el ejemplo que son el Estado nacional, el provincial y muchos estados municipales", replicó el dirigente cegetista.
El jefe de los textiles fue más allá y apuntó: "Parece que anda nerviosa la señora". Admitió que la relación con la Presidenta se ha puesto difícil y que "debe estar un poco nerviosa".
"Es un momento difícil para nuestra señora presidenta. La situación del mundo no es fácil y creemos que por ahí anda un poco nerviosa y hace esas acotaciones", dijo el sindicalista. Lobais añadió que algunos paros pueden ser excesivos, pero otros son necesarios porque "es la única forma de hablar con algunos industriales".
Según Piumato, "la piedra angular de este modelo es el consumo y si no hay salario, no hay consumo y terminamos matando la gallina de los huevos de oro". Por eso volvió a reclamar que se deje de cobrar "impuesto al trabajo" y expresó su bronca porque la clase obrera no puede acceder al techo propio. (NA-DYN)